En este punto la relación no es de causa y efecto, subrayan los investigadores.

Por Amanda Gardner
Reportero de Healthday

JUEVES, 19 de agosto (HealthDay News/HolaDoctor) — Los científicos han observado un posible aumento en el riesgo de trastornos de atención en niños que fueron expuestos a plaguicidas organofosforados mientras estaban en el útero.
El efecto no fue significativo a los tres años, pero se manifestó claramente a los 5 años, según el informe de los investigadores de California que aparece en la edición del 19 de agosto de Environmental Health Perspectives.
Bernard Weiss, profesor de medicina ambiental en el Centro Médico de la Universidad de Rochester, dijo que no le sorprendió el retraso en la manifestación de los efectos.

Los estudios realizados en monos han demostrado lo mismo, que los problemas reales de comportamiento no se manifiestan hasta que el cerebro «está lo suficientemente maduro como para albergar este tipo de comportamiento complejo«, explicó.

En los niños, «la [hiperactividad] no aflora hasta que los niños entran a la escuela», agregó.
Aunque los resultados están lejos de establecer una relación de causalidad, Weiss apuntó que cree que «estos estudios son muy importantes y que son otra forma de advertirnos sobre los muchos tipos de amenazas no reconocidas que interfieren en el desarrollo del niño en su entorno». Según la autora principal del estudio, Brenda Eskenazi, en los últimos cinco o siete años se han realizado una serie de estudios que analizan la exposición a baja dosis de organofosforados en el neurodesarrollo de los niños. Antes de esto, el interés de los investigadores se concentraba en la exposición a alta dosis.

Actualmente, incluido este estudio, son tres los estudios que han encontrado efectos de la exposición a baja dosis en el desarrollo neurológico, en el que también se incluye otro que se llevó a cabo a principios de este año y que encontró que la exposición a altos niveles de plaguicidas organofosforados podría elevar las probabilidades del trastorno de atención con hiperactividad (TDAH).

Los hallazgos actuales se basan en pruebas de atención que se administraron a más de 300 niños de trabajadores agrícolas estadounidenses de origen mexicano en el Valle de Salinas de California.
Los investigadores también tomaron medidas de metabolitos organofosforados en la orina de las madres y recogieron informes del comportamiento de las madres y de observadores profesionales.
Aunque sólo hubo una pequeña relación entre los problemas de atención y la exposición a una edad temprana, esta relación fue significativamente mayor a los 5 años, especialmente entre los varones.

«Vimos que los niños estaban cometiendo más errores en la prueba y que esto se relacionó de manera significativa con niveles prenatales de metabolito para estos plaguicidas en las madres», dijo Eskenazi, quien es directora del Centro para la Investigación de la Salud Ambiental Infantil de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de California en Berkeley.
Es importante resaltar que estos niños tenían niveles mucho más altos de exposición que un niño»promedio».

Y «los problemas de atención son tan multifactoriales que sería difícil decir que se trata de un agente importante en caso de que la relación sea causal«, agregó.
Un segundo trabajo del mismo grupo de investigadores que aparece en la misma publicación informa que «los niños no tienen el nivel de una enzima necesaria para metabolizar estos organofosforados de la misma manera que los adultos hasta que son mucho mayores de lo esperado», dijo Eskenazi .

«Su metabolismo es diferente y ahora tenemos evidencia de ello».

También hay «pruebas que sugieren» que algunos niños pueden albergar variaciones genéticas que los hacen más susceptibles a los efectos neurocognitivos de los plaguicidas.

«Si las investigaciones demuestran constantemente que los síntomas del TDAH se relacionan con la cantidad de exposición a plaguicidas organofosforados, entonces parece prudente que las familias traten al menos de limitar la exposición,» señaló el Dr. Scott Nakia, profesor clínico asistente de psiquiatría y ciencias conductuales de la Facultad de medicina del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas A & M y psiquiatra infantil en Lone Star Circle of Care.

Son muchas las cosas que la gente puede hacer para protegerse.
«Usted puede lavar los productos minuciosamente antes de comer y tratar de invertir en productos orgánicos siempre que pueda», agregó. «Esto podría ser una razón para cultivar una huerta en su jardín. Las familias pueden considerar también usar productos alternativos menos tóxicos cuando cuiden de sus céspedes.

Más información
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre los organofosforados.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

Fuente:
http://www.healthfinder.gov/news/newsstory.aspx?docID=642362